viernes, 20 de junio de 2008

Que paren el Mundo, que yo me bajo.


Gira el mundo, gira, llevando a la grupa una carga de vida explosiva, mortal por naturaleza e inexorable al cien por cien. Como un juego se aparece el vivir ante mis ojos, girando y girando como una loca noria sin freno, cada vez más rápido, más sin sentido. Pero la velocidad trae de la mano al mareo y éste a la bomitona final, esa que todo lo vuelve a la realidad, al instante, al momento en donde te puedes posar y reposar de los sentidos, de los pensamientos, de las verdades y mentiras, de los yos, de los tus, de ellos y de lo que tienen ellas entre las piernas y tras el escote. Y allí, acomodado, más agusto que en tu cama con tu almohada, vivir la eternidad que se encierra en ese instante, saborear lo que de de si y regresar sereno, entero, uno; para después volverte a partir la crisma viviendo en el tiempo de siempre.

1 comentario:

frank h. dijo...

justamente así hay que esperar el big bang final
pasándola bien
salvando el último resto de lógica entre sábanas

abrazos!

Related Posts with Thumbnails